26.6.07

noviembre

"lo hacemos porque estamos indignados, estamos cansados, hastiados, desesperados porque estamos viendo que el teatro, y el arte en general, últimamente ¡apeeeestan! ¿saben? ¡sí!, apestan a negocio, apestan a despachos, apestan a funcionarios, apestan a comercio, apestan a publicidad, apestan a rutina, a comodidad, a relajamiento, a aburrimiento, a burocracia, apestan a todo menos a teatro. A todo menos a arte. ¡arte!. Ya no existe el arte. Existe el negocio del arte. O el mercado del arte, o el negocio de las subvenciones para el arte. Esto se ha convertido en una cuenta bancaria, en una temática del arte. Pero nosotros, nosotros no estamos en este mercado mediondo, señores, nosotros somos libres y regalamos nuestro preciado y distinguido arte, y ¿por qué? Porque sí… ¡sí!. Nos hemos vuelto locos, ¡estamos locos de remate!, ¡como una regadera!. Somos unos insensatos, unos auténticos dementes. Unos piraos, unos soñadores, unos lunáticos, unos majaretas redomados. Sí, porque creemos en el arte libre, hecho con el corazón. Creemos en un arte hecho con la sangre, hecho con el sufrimiento, con la rabia. Un arte lúdico, pero a la vez profundo. Creemos en un arte que se sea capaz de cambiar los corazones de la gente, que los alegre, que les dé fuerza, que les haga sentirse vivos. Un arte que llegue directamente al espíritu de los hombres, y también al espíritu de las mujeres. Un arte que nos haga más conscientes, que nos mejore como personas, que nos dignifique, que nos enseñe, que nos llene de sabiduría. Un arte universal con un lenguaje entendible por todos y cada uno de nosotros. Un arte sin fronteras, sin nacionalidades, sin razas. Creemos en un arte laquista, creemos en la magia del arte. Y creemos en él como un arma. Pero nosotros, nosotros lo habéis convertido en un pasatiempo, y el arte debe ser un arma, y no un arma de fogueo, no un arma de juguete. El arte tiene que ser un arma de verdad. Un arma real. Un arma que tiene que hacer mucho ruido. Que tiene que hacerse oír. Que tiene que apuntar hacía lo más alto. Y que tiene que dar en el blanco.”

Alfredo - Noviembre - Achero Mañas